jueves, 15 de abril de 2010

Watchmen: una lectura cómica

Podríamos estar mucho tiempo consignando las bondades de Watchmen. No por nada es una obra que redefinió no solo un género sino a la historieta como lenguaje. Hasta podríamos decir que es a la historieta lo que fue el Quijote a la literatura.
Una de esas bondades (una de las que creo que tiene) es que puede ser leída de muchas maneras, y quisiera ensayar una.
Como se nota en el título que encabeza este texto, apuesto por una lectura cómica de Watchmen. No quiero decir con esto que Watchmen es solamente una historieta cómica ni mucho menos que está mal leída si no es desde la comicidad. Al contrario, me parece que el factor cómico está jugando mucho en la trama y que al leer Watchmen uno se deja llevar por muchos elementos que construyen la tragedia, que se sostienen en “lo serio”, pasando por alto “lo risible” (por lo menos a mí me pasa así).
¿Qué puede sostener esta tesis? Bien, primero que nada la centralidad por omisión de The Comedian y el hecho de que él haya sido el único que entendió los alcances del plan de Ozimandias por ser este mismo “la broma más grande de todas” (tan grande que lo hizo llorar). Después por el símbolo de Watchmen, el “smiley” (hace poco me enteré que los ingleses le dicen “watchface”) manchado que bien puede funcionar como metáfora: Watchmen es una comedia manchada de sangre. Por último, una serie de situaciones que, según creo, son significativas a la trama y no están exentas de comicidad si uno (es)fuerza la mirada. Veamos:
- La primera página es graciosa en el primer y último cuadro. En el primer cuadro el diario de Rorschach dice “Esta ciudad me tiene miedo. Yo vi su verdadera cara.” Y el dibujo de la viñeta es el smiley, la verdadera cara de la ciudad. Chiste. En el anteúltimo cuadro el diario dice “…todos esos liberales e intelectuales y charlatanes, y de repente a ninguno se le ocurre nada para decir”. Y en el último cuadro, el policía que está mirando hacia abajo dice “Hmm. Qué pedazo de caída”. Chiste. Uno se olvida, no lo ve, se pierde en el discurso de Rorschach, en la circunstancia del asesinato; sin embargo yo no puedo dejar de ver lo cómico de estos pedacitos de narración. Hay más. Circularidad de por medio, el primer número también termina con risas. Incluso dando tal vez una clave: no todo es risible, podemos reírnos de lo que no se debe. Dan y Laurie se ríen de un sujeto que gustaba de ser golpeado, ellos lo complacieron alguna que otra vez hasta que fue con Rorschach que lo tiró por un ascensor. Y finalmente, Laurie dice: “Parece que no hay muchas risas últimamente” y Dan contesta “Bueno, qué esperabas. Se murió el comediante.”. Chiste.
- Una más simple: el chiste que cuenta Rorschach en su diario al final del capítulo dos.
- Una del capítulo tres: Rorschach de civil va a comprar el diario. “¿Y? ¿Cómo viene el fin del mundo?” le dice el diariero. “Va a pasar hoy, vi los signos blabla.” Contesta Rorschach. En el medio Dr. Manhattan se va de la tierra, punto clave de Watchmen. Rorschach vuelve a comprar el diario. “¿Y vos qué? No vi que el mundo se terminara ayer” dice el diariero, y Rorschach contesta “¿Estás seguro?”. Chiste.
- Capítulo seis: Dan y Laurie andan de coqueteo y terminan revolcándose, pero Dan no puede y se quedan dormidos. Dan se levanta después de tener un sueño y va donde está su nave. Al rato lo sigue Laurie y le pregunta si está bien, él le cuenta su sueño y termina diciendo: “Es esta guerra, el sentir que es inevitable. Me hace sentir tan carente de fuerza. Tan impotente.” Chiste.
- En el capítulo ocho creo que están las intervenciones más graciosas de Rorschach. Él está en la cárcel y lo van a visitar Big Figure y sus matones, lo saludan y el contesta (lo pongo en inglés porque no encuentro una buena traducción): “Big Figure. Small World.” Chiste. Después Big Figure lo amenaza y ordena su muerte. Rorschach dice “Tall orders”. Chiste.
Bueno, basta del capítulo a capítulo. Voy a anotar un par de cosas más que me parece que construyen “lo risible”:
- De los personajes: Laurie en realidad se llama Laurel, como el flaco de Laurel y Hardy. La cara de Kovacs es igual a la del pibito de las tapas de la revista de humor Mad. Edward Blake es la inversión de Blake Edwards, el director de “La Pantera Rosa”. Todas cuestiones relacionadas con la comicidad.
- Otro hecho que me parece cómico es que quien termine adjudicándose la misión de contarle al mundo cuál es la verdad es el personaje que peor habla, Rorschach (“peor habla” en el sentido de que construye mal las oraciones en una gramática tan rígida como la del inglés).
¿Cuál es la lectura de Watchmen? ¿Hay una lectura de Watchmen? Yo no estoy seguro. Tal vez quedarse en “la lectura cómica” o “la lectura seria”, “la lectura de los superhéroes” o “la lectura del fin del mundo”, es mutilar a la obra. Watchmen es cada una de sus lecturas y creo que, aunque fundamentada con poco rigor, ésta es tan válida como cualquier otra. Chiste.

domingo, 4 de abril de 2010